Los miembros de la delegación reclamaron una reunión urgente con el canciller argentino para presentar documentación sobre su ingreso al país vecino y cuestionaron la postura oficial sobre el episodio.
Los integrantes de la Misión Internacional Humanitaria de Derechos Humanos que fueron deportados de Bolivia solicitaron una audiencia con el canciller Pablo Quirno para entregarle documentación que, según sostienen, contradice los argumentos oficiales sobre las razones que motivaron su expulsión del país.
La delegación, integrada por legisladores, dirigentes políticos y referentes sociales, permaneció retenida durante varias horas en el aeropuerto de La Paz antes de ser obligada a regresar. En un comunicado, los participantes rechazaron las afirmaciones realizadas por la Cancillería argentina respecto de presuntas inconsistencias en las condiciones declaradas para su ingreso a Bolivia.
Según relataron, las autoridades migratorias bolivianas les retuvieron la documentación, restringieron sus movimientos dentro del aeropuerto y dispusieron su retorno sin permitir, afirman, la intervención oportuna de representantes consulares argentinos. También denunciaron el uso de la fuerza durante el procedimiento de deportación.
Los integrantes de la misión sostuvieron que su viaje había sido informado previamente a las autoridades bolivianas y aseguraron que contaban con documentación respaldatoria sobre los objetivos de la visita. Además, señalaron que habían comunicado formalmente su itinerario y solicitado reuniones institucionales antes de viajar.
La expulsión ocurrió en medio de un contexto de fuerte conflictividad social en Bolivia, marcado por protestas, bloqueos y denuncias sobre presuntas violaciones a los derechos humanos. La delegación argumentó que su presencia buscaba relevar la situación y mantener encuentros con organizaciones sociales, sindicales y de derechos humanos.
Tras el incidente, los participantes anunciaron nuevas acciones para visibilizar lo ocurrido, entre ellas la posibilidad de impulsar una audiencia en el Congreso argentino y acompañar actividades organizadas por la comunidad boliviana residente en el país. También reiteraron su intención de continuar siguiendo la evolución de la situación política y social en Bolivia.




