El gobierno acordó con Israel la compra de los primeros fusiles ARAD para modernizar el armamento individual de las Fuerzas Armadas. La transición será gradual y se extenderá durante varios años.
Argentina inició el proceso de reemplazo del Fusil Automático Liviano (FAL), uno de los armamentos más representativos de las Fuerzas Armadas durante las últimas seis décadas. El Ministerio de Defensa firmó un acuerdo con Israel para incorporar los primeros fusiles ARAD, fabricados por Israel Weapon Industries (IWI).
El contrato contempla una primera entrega de 700 fusiles ARAD 7, calibre 7,62 milímetros, junto con dispositivos de fogueo y accesorios, por un monto cercano a los 1,73 millones de dólares. La operación forma parte de un esquema de cooperación entre ambos países y podría ampliarse durante los próximos tres años.
El acuerdo establece la posibilidad de sumar nuevas unidades hasta alcanzar una inversión total de 12 millones de dólares, incluyendo versiones con distintos calibres según los requerimientos operativos del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea.
La incorporación del nuevo armamento se enmarca dentro del Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF) y del Plan de Capacidades Militares (PLANCAMIL), con el objetivo de recuperar y modernizar equipamiento considerado estratégico para las fuerzas nacionales.
El reemplazo del FAL no será inmediato, sino que se desarrollará de manera progresiva. Los primeros lotes serán utilizados para evaluaciones operativas, adaptación de procedimientos y pruebas de desempeño antes de avanzar hacia una incorporación más amplia.
El histórico FAL, desarrollado originalmente por la empresa belga FN Herstal y utilizado por Argentina desde la década de 1960, fue protagonista de numerosos despliegues militares, incluida la Guerra de Malvinas. Su sucesor forma parte de un proceso más amplio de renovación que también contempla la incorporación futura de otros sistemas de armas, municiones y equipamiento.





