Las compras presenciales concentran la mayor parte de las preferencias, aunque el comercio electrónico mantiene una participación relevante. También crecen los libros, los artículos deportivos y las propuestas vinculadas con experiencias.
El gasto promedio previsto para los regalos del Día del Niño alcanzaría los $57.500, mientras que los comercios presenciales serían el principal canal elegido por los consumidores. Un relevamiento privado mostró además cambios en las preferencias, con los juguetes nuevamente al frente y un crecimiento de las opciones educativas y deportivas.
Los juguetes concentran el 31% de las elecciones, seguidos por los libros didácticos, con 21%, y los artículos deportivos, con 16%. Más atrás aparecen la indumentaria, con 12%; informática, con 8%; rodados, con 6%; y calzado, con 3%. La tendencia refleja una búsqueda de productos que combinen entretenimiento, utilidad, educación y durabilidad.
Entre las opciones elegidas por los chicos, los videojuegos encabezan las preferencias con el 24%, seguidos por los parques de diversiones, con 20%, y los juguetes tradicionales, con 18%. También aparecen los viajes cortos, la tecnología, el cine, los restaurantes y el teatro, lo que evidencia un mayor interés por experiencias y actividades compartidas.
En cuanto a los canales de compra, los centros comerciales a cielo abierto reúnen el 31% de las preferencias, mientras que el comercio electrónico alcanza el 28%. Luego aparecen los shoppings, con 20%; supermercados, con 12%; y outlets, con 9%. Dentro del canal digital, los marketplaces concentran la mayor participación, seguidos por sitios web y redes sociales.
El comportamiento de los precios también muestra diferencias según los productos. En términos generales, los valores de los regalos evolucionaron por debajo de la inflación, aunque determinadas marcas, personajes y problemas de stock generaron aumentos superiores. Un caso destacado es el juguete del Hombre Araña, que registró una suba del 62% durante el año.
Así, el Día del Niño presenta un escenario en el que las familias combinan el control del gasto con la búsqueda de productos de mayor utilidad o duración. Mientras los juguetes mantienen su liderazgo entre los regalos tradicionales, los libros, el deporte, la tecnología y las experiencias ganan espacio entre las alternativas consideradas para la celebración.





