El fuego Hawk avanzó rápidamente hacia Reno, cerca de la frontera entre Nevada y California, y ya afectó unas 53 kilómetros cuadrados.
Un incendio forestal de rápido crecimiento obligó a evacuar a unas 42.000 personas en las inmediaciones de Reno, en el noroeste de Nevada, cerca de la frontera con California. Al menos seis personas resultaron heridas y las autoridades advirtieron que el fuego continuaba fuera de control.
El incendio Hawk comenzó el sábado y ya afectó más de 13.000 acres, equivalentes a unos 53 kilómetros cuadrados. Durante el domingo, los equipos de emergencia no habían logrado contener su avance debido a la velocidad con la que se propagaban las llamas.
Entre los seis heridos hay tres civiles y tres integrantes de los equipos de emergencia que trabajan para combatir el incendio. Además, unas 45.000 personas permanecían dentro de las zonas alcanzadas por las alertas de evacuación.
Las autoridades también informaron que varias estructuras fueron destruidas por el fuego, mientras continuaban las tareas para intentar evitar que las llamas alcancen nuevas áreas pobladas.
La emergencia también provocó cortes de energía en la región. Alrededor de 10.000 usuarios del condado de Washoe permanecían sin electricidad durante el domingo.
El avance del incendio mantiene en alerta a las autoridades locales, que continúan con las evacuaciones preventivas y el despliegue de equipos de emergencia ante un foco que, por el momento, permanece sin control.





