El primer ministro del Reino Unido sostuvo que su país responderá ante cualquier amenaza y vinculó la postura sobre el archipiélago con su política de defensa y seguridad.

El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, reafirmó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas la posición de su gobierno sobre las Islas Malvinas y sostuvo que Londres mantendrá su defensa de los territorios británicos de ultramar frente a eventuales amenazas.

Durante su discurso en Nueva York, Burnham señaló que el Reino Unido permanecerá firme ante los desafíos que puedan afectar el Estado de derecho y los derechos de los territorios británicos de ultramar, entre los que mencionó a las islas, denominadas Falkland por el gobierno británico.

El mandatario también se refirió a los desafíos de seguridad que enfrentan el Reino Unido y sus aliados. En ese marco, aseguró que su administración continuará destinando recursos a la defensa, aunque remarcó que su objetivo no es promover una confrontación.

Otro de los ejes de su exposición fue la guerra en Ucrania. Burnham planteó que la estrategia británica estará centrada en la disuasión y en la preparación frente a posibles amenazas, al tiempo que sostuvo que Londres busca evitar una escalada con Rusia.

La referencia a las Malvinas se produjo en un contexto de tensiones diplomáticas entre Argentina y el Reino Unido, particularmente en torno a la soberanía del archipiélago y a la explotación de recursos naturales en el Atlántico Sur.

La cuestión Malvinas volvió así a ocupar un lugar en el escenario internacional durante la Asamblea General de la ONU, en paralelo con los planteos argentinos sobre el archipiélago y las diferencias que ambos países mantienen respecto de su soberanía.

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