El presidente palestino reclamó una intervención del Consejo de Seguridad ante la expansión de los asentamientos israelíes y sostuvo que el pueblo palestino permanecerá en su territorio.
Mahmoud Abbas, presidente del Gobierno Autónomo Palestino, reclamó a la comunidad internacional que actúe para preservar la posibilidad de una solución de dos Estados, en un mensaje pregrabado difundido ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El dirigente palestino pidió detener el avance de Israel sobre el proyecto E1, una iniciativa de asentamientos en la Ribera Occidental que es objeto de fuertes cuestionamientos internacionales debido a su posible impacto sobre la continuidad territorial de la zona. Abbas sostuvo que la ocupación militar, la expansión de los asentamientos, la anexión y la violencia de los colonos no permitirán alcanzar una solución ni garantizar una seguridad duradera.
Abbas también reclamó una intervención urgente del Consejo de Seguridad de la ONU y afirmó que las políticas israelíes contradicen el derecho internacional y ponen en riesgo la posibilidad de establecer dos Estados. En ese marco, recordó que varios países anunciaron medidas contra productos provenientes de asentamientos ubicados en la Ribera Occidental.
El presidente palestino además cuestionó la retención de fondos destinados al Gobierno Autónomo Palestino. Según sostuvo, Israel mantiene bloqueados más de US$ 6.000 millones y reclamó que esos recursos sean transferidos para aliviar la situación económica en la Ribera Occidental.
En relación con Gaza, Abbas pidió avanzar con el plan de alto el fuego de 20 puntos impulsado durante la administración de Donald Trump y afirmó que la autoridad palestina cumplió con las reformas contempladas en esa iniciativa. También cuestionó el escaso contacto público mantenido por Washington con el Gobierno Autónomo Palestino.
Por último, Abbas rechazó las restricciones de visado impuestas por la administración Trump que impidieron la presencia física de funcionarios palestinos en la Asamblea General. Consideró que las medidas son ilegales y reclamó a Estados Unidos que las levante, al sostener que afectan el acceso de la delegación palestina a la sede de Naciones Unidas.





