El Papa cerró su visita de cuatro días a Francia con un mensaje centrado en la cooperación internacional, el Estado de derecho y la búsqueda de acuerdos.
El papa León XIV cerró este lunes su visita apostólica de cuatro días a Francia con un discurso en Metz, donde destacó al multilateralismo como una herramienta frente a las disputas de poder y llamó a Europa a reforzar el diálogo y el respeto por el Estado de derecho.
Durante su intervención, el pontífice cuestionó el clima de conflictividad internacional y advirtió sobre los efectos de las guerras, el hambre, las tensiones sociales y la pérdida de confianza entre ciudadanos y gobiernos. Sin referirse directamente a la guerra entre Rusia y Ucrania, condenó la violencia y reclamó mayor disposición para alcanzar acuerdos.
León XIV sostuvo que Europa puede superar los enfrentamientos mediante el respeto a las posiciones de los demás y recordó que el continente demostró durante las últimas décadas que las diferencias pueden abordarse mediante el diálogo. También planteó la necesidad de mantener negociaciones sostenidas y aceptar concesiones cuando estén orientadas al bien común y a la paz.
El Papa también se refirió a las raíces cristianas de Europa y describió al continente como una realidad cultural e histórica que excede su dimensión geográfica. Según planteó, las tradiciones cristianas forman parte de la historia europea y pueden convivir con los procesos destinados a construir el futuro de la región.
La elección de Metz para el discurso tuvo un fuerte componente simbólico. La ciudad de Lorena está vinculada con Robert Schuman, uno de los impulsores de la integración europea, y su historia también estuvo atravesada por los conflictos entre Francia y Alemania. El encuentro reunió a autoridades políticas y representantes de distintas confesiones religiosas.
El presidente francés Emmanuel Macron acompañó al Papa durante la jornada y destacó la herencia grecorromana y judeocristiana de Europa. El mandatario sostuvo que esa tradición contribuyó a consolidar la centralidad de la persona y la idea del individuo libre, en un cierre de visita marcado por referencias a la historia y los valores que dieron forma al continente.





