Un informe oficial mostró que la mejora promedio fue impulsada por los sectores de mayores recursos, mientras que asalariados e ingresos bajos perdieron poder adquisitivo durante el primer trimestre.
Los ingresos de los hogares de la Ciudad de Buenos Aires crecieron por encima de la inflación durante el primer trimestre de 2026, aunque la mejora no se distribuyó de manera uniforme. Un informe del Instituto de Estadística y Censos porteño señaló que el incremento promedio fue explicado por el desempeño de los sectores de mayores ingresos, mientras que los trabajadores asalariados y los hogares de menores recursos registraron pérdidas en su poder de compra.
El ingreso total familiar promedio alcanzó los $2.588.582, con un aumento interanual del 35,9%, superior a la inflación del período. Sin embargo, los salarios de la mayoría de los trabajadores ocupados crecieron un 31%, por debajo de la evolución de los precios, lo que impactó especialmente sobre quienes dependen de ingresos laborales.
El relevamiento también evidenció fuertes diferencias entre zonas de la Ciudad. Los hogares del norte registraron ingresos per cápita muy superiores a los del sur, mientras que el 30% de los hogares con mayores ingresos concentró más de la mitad de los recursos totales, frente a una participación mucho menor del segmento de menores ingresos.
Además, el estudio reflejó una persistente brecha de género en el mercado laboral. Los varones percibieron ingresos promedio superiores a los de las mujeres y también registraron una mayor cantidad de horas trabajadas. A esto se sumó una marcada diferencia entre trabajadores formales e informales, con remuneraciones considerablemente más altas para quienes cuentan con aportes jubilatorios.
El informe indicó además que una parte importante de los hogares recurrió al financiamiento para afrontar sus gastos cotidianos. Casi la mitad utilizó préstamos o tarjetas de crédito, mientras que más de un tercio debió recurrir a sus ahorros, en un contexto en el que persisten las dificultades para sostener el poder adquisitivo de amplios sectores de la población.




