El presidente estadounidense aseguró que el crudo y los combustibles caerán cuando termine el conflicto. Su secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió que Pekín podría enfrentar sanciones por continuar comprando petróleo iraní.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que los precios del petróleo y de los combustibles caerán con fuerza una vez que Washington finalice la guerra contra Irán. Sus declaraciones se produjeron en medio de la preocupación internacional por el impacto del conflicto sobre el suministro energético.
Trump también aseguró que Estados Unidos mantiene el control del Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de crudo. Según sostuvo, las fuerzas estadounidenses eliminaron las minas existentes en la zona y garantizaron la navegación.
En paralelo, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, advirtió que Washington podría imponer sanciones a China por sus compras de petróleo a Irán. El funcionario anticipó que abordará la cuestión con autoridades chinas durante la reunión del G20.
Bessent también rechazó las versiones sobre una supuesta falta de disposición de Estados Unidos para confrontar con Pekín y sostuvo que ambos países coinciden en la necesidad de mantener abierto el Estrecho de Ormuz y evitar que Irán desarrolle un arma nuclear.
La presión estadounidense también alcanzó al sistema financiero. El banco central de Emiratos Árabes Unidos anunció una inspección especial sobre las operaciones de Banque Misr, después de medidas adoptadas por Washington contra sus sucursales por presuntos vínculos con Irán. Estados Unidos señaló que la entidad habría procesado unos US$1.800 millones para empresas que podrían integrar redes bancarias paralelas iraníes.
Por otra parte, Trump volvió a cuestionar a Canadá en medio de las tensiones comerciales entre ambos países. El mandatario defendió su política arancelaria, responsabilizó a Ottawa por el deterioro de la relación bilateral y sostuvo que buscará poner fin a lo que considera prácticas perjudiciales para la economía estadounidense.




